Luna luna lunera

Cuando veo la luna nueva me hace pensar en el gato Cheshire de “Alicia en el mundo de las maravillas”. Siempre me saca una sonrisa.

If you don’t know where you’re going, any road will get you there. – Cheshire Cat

Comenté en mi entrada “Divagaciones” que no soy de tener propósitos de año nuevo, sino que suelo fijarme metas y propósitos cada luna nueva. Algunas metas son para cumplirse con la siguiente luna llena pero también dicen (los que saben, los que trabajan con los ciclos de la luna) que el cumplimento de las intenciones que fijas con una luna nueva corresponden a la luna llena 6 meses después. Por lo tanto no sólo miras a lo que quieres ahora si no también lo que quieres en un futuro cercano. Llevo sólo 7 meses con esta costumbre así que recién estoy pudiendo comprobar esto por mi misma.

¿Te suena a hocus pocus, woo-woo, tonterías? Bueno, lo que está claro y comprobado es que la luna nos afecta a nosotros como humanos, afecta a las mareas, afecta a las energías. Los campesinos llevan guiándose por la luna desde el comienzo del tiempo para sembrar y cosechar por ejemplo. Pero no necesitas creer en nada para hacer esto. Sólo querer organizar tus ideas y trabajar con metas para seguir aprendiendo o rendir y poder medir tus avances. Muchos se ponen metas diarias, semanales y mensuales como una forma práctica para ser más eficientes.

A mi personalmente siempre me ha fascinado la luna y por lo tanto es un buen momento/día para sentarme a visualizar lo que quiero para el ciclo nuevo y también lo que quiero para el futuro. Es un momento para reflexionar y evaluar. Empecé con esto como parte de mi auto terapia y sigue teniendo mucha importancia para mi. No es una rutina rígida. El día de la luna nueva y llena es el día donde busco el momento para mi. A veces son 20 minutos, tomando un té y a veces hago una meditación o yoga, a veces enciendo velas, me doy un masaje y estoy un par de horas conmigo misma. Si el día de la luna coincide con trabajo u otro compromiso puede que lo haga antes del día para así el día de la luna sólo volver a leer lo que tengo escrito. Eso sí, siempre apunto todo lo que me surge. A veces es una lista bastamte “vaga”: “Quiero aprender cosas nuevas”, “voy a comer sano”, por ejemplo. A veces escribo más específico: “Quiero estudiar Pilates”, “no tomaré alcohol este mes”. Esa nota la tengo a mano para recordarme durante el ciclo y también para poder ver en 6 meses lo que me había propuesto. ¿Que si cumplo? Con algunas cosas. También cambio de idea o de camino con el paso de los días. Eso es necesario a veces. Si te das cuenta que lo que pensaste en un momento era lo que querías pero luego vez que no, uno puede y debe cambiar de rumbo. O te has distraído y leyendo las notas te das cuenta y puedes retomar el camino.

La luna, es mágica para mi. Disfruto de su luz tanto como la luz del sol. Igual que tomamos sol, podemos “tomar luna”. ¿lo has probado alguna vez?

En las noches claras,

resuelvo el problema de la soledad del ser.

Invito a la luna, y con mi sombra somos tres. – Gloria Fuertes

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Divagaciones

Que rápido pasa el tiempo. Ya hace un año que estuve en Chile. Hace un año estaba planeando mi aventura en Nueva Zelanda. Ahora estoy, aún que no estoy, en Madrid. Paso más días del mes en el Caribe que allí. Que no me importa por qué ando congelada siempre que estoy en Madrid jajaja

pero si que tengo ganas de explorar la gran ciudad, conocer rincones encantadores y aprenderme calles y barrios de ahí.

Las mudanzas y los cambios son estresantes aunque sean voluntarios y planeados. El estrés lo he notado un montón en mi pelo está vez. Me quedó muy graso aún que lo tengo seco y no tenía nada de brillo. En cuanto bajé las revoluciones y pasé unos días tranquila en mi nueva casa se empezó a arreglar. Estamos en fechas festivas que ya de por sí crean estrés. Pero este año me lo he tomado con mucha calma. Tampoco he comprado muchas cosas. Como mis horarios son diferentes a los de la mayoría he podido ir al centro en horas sin grandes aglomeraciones. Aun así encuentro que hay mucha gente jajaja ¡Bienvenida a la capital! El siguiente reto serán las rebajas. Necesito comprar unas botas de invierno y una chaqueta multiuso de invierno. Que sirva para cuidad y para hacer senderismo/aventuras varias. La sierra de Madrid promete😉

En navidad he pasado unos días en casa con mi madre y gata. Sobra decir que he comido para todo lo que queda del año ¿no? Que rica es la comida de navidad y más hecha por mi madre. Mis bollitos de Lucía quedaron muy buenos también. Es una receta sueca. Para el 13 de diciembre (Sta Lucía) siempre se comen. Llevo desde el año 2000 haciendo estos bollitos con unas amigas en Gran Canaria. Es una bonita tradición y a veces es la única vez en todo el invierno que llegamos a vernos todas a la vez. Este año no ha podido ser…pero yo si que los hice. No es navidad si no hay bollitos de Lucía.

En Madrid, en el día de Lucía, hice bollitos de canela en falta de azafrán que llevan los de Lucía. Fue una manera de pasar el día frío y nublado y me dio mucho ambiente navideño la verdad. Las velas y los villancicos ayudaron. Invité a un amigo sueco a un café con bollitos. Los dos disfrutamos como niños la verdad. ¡Que poco se necesita para estar a gusto!

Se acaba el año. Muchos hacen listas de lo que se a hecho y nueva lista para el año que empieza. Yo miraré para atrás para ver lo que he hecho pero deseos o metas nuevas las suelo fijar con cada luna nueva. Voy de mes en mes. Luego con cada luna llena miro a ver que he cumplido y que falta por hacer. Estas metas no son solo de cumplirse todas en el ciclo actual, son más de futuro, de 6 meses para delante. Por lo tanto también tengo que volver para atrás cada mes y ver que visualicé 6 meses atrás. Un ejemplo de meta que me puse ha sido el de no beber alcohol. Esa ha sido una meta de mes en mes. En estos dias he bebido vino y “snaps” (chupito sueco) con la comida navideña pero seguiré con el no beber alcohol. Me sienta muy bien.

El vino que compartimos en navidad fue un Rioja “Barón de Ley, Finca Momasterio” del 2010. ¡Increíble! Con mucho cuerpo pero con un sabor redondo y aterciopelado. El chupito es un agua ardiente noruega “Linie Aqvavit” que lleva en barrica transportada 2 vueltas al mundo en barco. Tiene un sabor muy especial. Que hayamos vivido en Suecia se nota mucho en estas fiestas. Hemos comido albóndigas, salchichas “príncipe”, jamón primero cocido y luego hecho al horno, arenque en salsa, pan oscuro sueco, mostaza sueca hecha en mi pueblo de allí, ensalada de remolacha con nata y manzana y “la tentación de Jansson” (papas y anchoas gratinadas al horno). De postre arroz con leche servido con una salsa de cerezas (salsa danesa). El toque chileno ha sido el “pan de pascua” hecho con una receta heredada de un tío. Nos saltamos el.”cola de mono” este año. Bebida hecha con leche, café, especias y vodka. Se sirve muuy fría. Es para chuparse los bigotes jajaja pero era demasiado ya. Sólo con el vino nos entraba un sueño tremendo a mi madre y a mi. La gata se pasa los días roncando sin ayuda ninguna jajaja

Me he desviado del tema y me está entrando hambre. ¿Cómo es posible? Volvamos a los propósitos del año nuevo. No tengo. Jajaja Que alivio es. Para la siguiente luna nueva tendré metas. Cae el día 6 de enero, el día de Reyes.

¿Te fijas en la luna? ¿Notas sus efectos?

Lo que es muy importante en mi vida es la música. No puedo estar sin música. Este año he descubierto mucha música nueva ya que he vivido muchas cosas nuevas con gente nueva. Las canciones me traen recuerdos de personas y sitios, momentos que han tenido significado. La música es como los olores. Pueden transportarnos en el tiempo a lugares lejanos o a revivir una sonrisa, la sensación de la brisa de verano en la cara en medio del invierno… cada año hago una lista en Youtube con la música que acompaña los eventos. Escucho la lista durante todo el año. Tengo listas desde el 2013. A veces necesito recordar los momentos o las emociones vividas anteriormente y vuelvo a las listas antiguas pero no lo hago muy a menudo. Lo que ha pasado, pasado está. No quiere decir que no haya canciones que se repitan pero suelen ser grupos/artistas que se repiten con otras canciones. Los años que “pasa poco”, que no salgo de mi zona de confort y descubro mundo, son listas más cortas. El del año pasado es una de las más largas que tengo. A ver si la del 2019 también se hace larga 😊

¿Cómo recuerdas el año que ha pasado? ¿Haces listas, álbumes u otra cosa?

¿Tienes propósitos para el año nuevo? ¿Los sueles cumplir y como lo vas revisando durante el año?

Holbox, México

Holbosch, como lo pronuncian los nativos, es una pequeña isla situada en el norte del estado de Quintana Roo. Tiene playas paradisíacas, selva baja-mediana y el pequeño pueblo. Todas las calles son de tierra/arena. Los coches están prohibidos y todo el mundo va en bicicleta, moto o carrito de golf o caminando.

Para llegar a éste pequeño paraíso fuimos desde Cancún en bus al puerto Chiquilá. 2.5 horas por carretera más o menos y si te logras dormir es buen momento para reponer fuerzas. Habiamos llegado la tarde anterior y con el jetlag y el vuelo en que trabajamos un montón, y que nos levantaramos pronto, estábamos todas cansadas. Nos vino de lujo. En el puerto salen los ferries cada 30 minutos. Llegamos justos. Visita al baño y ¡abordamos! La travesía dura 30 minutos. Casi no se vei la isla en el horizonte. Más que nada por ser muy bajita la vegetación. El mar estaba revuelto y de un color verde esmeralda opaco y se mezclaba con el verde de la selva.

¡Vamos pa’lla!

El sol no se decidía si salir o no. Pero la temperatura era muy agradable aunque con el viento luego nos daría un poco de frío. 2 días antes les habia tocado una tormenta del Norte y todas las calles tenían grandes charcos de agua. Vamos esquivando el agua e intentando no meter los pies en barro en camino a nuestro hostal “Corazoncito Mexicano”. Está “apartado”. Significa que está 4 calles más allá y a 10 minutos del centro. 🤔 Todo es relativo ¿no? El hostal son apartamentos, cada uno con puertas pintadas de diferentes modos y muy colorido.

Dejamos las cosas, nos pusimos chanclas y protección solar y fuimos a descubrir la isla. Como las calles estaban llenas de barro decidimos ir en carro-taxi directamente a la playa y comer ahí. Ya tendremos tiempo para recorrer el centro. Como el sol baja pronto, sobre las 18hrs, hay que aprovechar para ir a la playa Mosquitos.

Pedimos totopos y guacamole (¿como no?) y ceviche de pescado y marisco. Yo lo acompañé de un jugo de carambola. Buenísimo todo. Nos pusimos finas finas. Con energía repuesta nos vamos a pasear por la playa. Dejo que las fotos hablen por si solas.

Las chicas se sacaron 1 millón de selfies y vídeos para instagram y hubiesen seguido hasta bajar el sol si no les digo que ya estaba aburrida de tanto postureo jajaja fueron buenas y nos fuimos en búsqueda de un bar para tomar algo y ver la puesta de sol. Al final, el bar de donde se ve mejor la puesta estaba lleno. Se compraron sus cervezas y bajamos a la playa. Desde unas hamacas disfrutamos de la tranquilidad que siempre llega con el atardecer.

Las chicas habían estado en bikini pero yo lo encontré demasiado fresco. Al bajar el sol refrescó aún más y pasamos frío en el camino de vuelta al hostal. A la vuelta pasamos por el centro pero no paramos a mirar nada. El plan era ir al hostal, ducharnos y volver al centro para cenar y ver la vida nocturna de la isla.

Buen plan pero mi estómago decidió otra cosa para mi. La verdad que llevaba sintiéndome “rara” todo el día. Después del almuerzo me empezaron a dar calambres y retorcijones pero no les había echo mucho caso. Mientras ellas se fueron al centro yo me quedé paseando entre la cama y el baño. Más detalles no voy a dar. Creo que sabrán como es esa aventura.🤢

El día siguiente amaneció nublado y lloviendo. Yo ya había decidido volver a Cancún porque seguía sintiéndome mal. Las chicas, viendo que no aclaraba el día, también quisieron volver. Hay muy poca cosa para hacer si no hace día de playa. Queríamos ir a desayunar en el centro antes de ir al ferry pero estaba lloviendo y nos dice la chica del hostal que ningún taxi vendría a buscarnos por los charcos. Si se les rompe el carrito están vendidos y como estamos en zona apartada no se arriesgan. Ahora entiendo más lo de apartado… bueno, a caminar en la lluvia. No nos quedaba otra. Salimos a la calle y justo pasa un carrito-lujo. Negro y con 3 asientos atrás. El Mercedes de los carritos. Yo digo en voz media alta: “Nos podría llevar al centro”. El chofer da un frenazo y sale del carrito. “¡Claro que las llevo! ¿Dónde quieren ir?” Me oyó. Es Alberto, de Vallecas (España). Lleva en la isla 30 años. Es constructor y ha hecho el 90% de las casas de la isla (según el). Nos subimos y nos va contando como ha crecido la población y la construcción en la isla y entre medio saluda a todos que pasamos. Todo el mundo le saluda con su nombre. Nos invitó a comer pulpo a la gallega en su casa a medio día pero las chicas resistieron la tentación y decidieron seguir el plan de volver. Yo no iba a comer pulpo ni nada así que no fue difícil decisión para mi. Alberto nos dejó en el restaurante “Rosa mexicana”. Aquí tienen un desayuno tipo buffet con fruta, huevos a tu gusto etc. Yo disfruté de una manzanilla y 2 tostadas que no me sentaron del todo bien jajaja

Después de patinar entre charcos y barro hasta el puerto yo hice una visita estrategica al baño del puerto y estaba preparada para volver a abordar. El ferry nos dio entretenimiento en forma de un cubano con rastas cantando rancheras y canciones varias. Una vez en Chiquilá tuvimos que esperar 40 minutos por el siguiente bus con plazas. Pero lo aprovechamos para comprar comida y/o visitar el baño. Logré dormir casi todo el trayecto en bus. No hubo ninguna emergencia aunque me seguia dando retorcijones.

Llegamos al puerto y las chicas deciden ir al cine (ya que estában cerca…). Hay cines VIP que tienen butacas casi como camas y puedes pedir comida desde ahí mismo. Yo, obviamente, me fui directa al hotel sin pasar por ningún baño. Dormí un rato y luego intenté comer un poco de pescado blanco sin nada. Me fue más o menos. Después de una pausa probé el caldo de pollo del buffet y ahora me fue mejor. Contenta volví a meterme en cama. A veces todo lo que hace falta para sentirte feliz es un poco de caldo. Al día siguiente teníamos la vuelta a Madrid. Trabajando. Eso fue algo incómodo pero mis compañeros me ayudaron un montón. Ayudé en lo que podía con pequeñas escapadas al baño por supuesto. Una vez dado el servicio me encontraba agotada. Por suerte habían unos asientos libres y pude descansar ahí tranquilamente.

Una pequeña aventura que quedó inconclusa. Faltó ver más de Holbox y ver las otras playas. Yo quiero hacer SUP también por supuesto. A ver cuando podré volver.

Cuba

Uno de mis nuevos destinos es Habana, Cuba.

Hace un par de años me tocó ir por primera vez. Como yo nunca había estado me esperaba todo muy años 50 y me sorprendió ver coches más modernos en las calles. Pero el resto si que fue más o menos como me lo había imaginado.

Esta vez me ha sorprendido encontrarme con galerías comerciales en el centro, con tiendas internacionales, entre otras Mont Blanc y Lacoste. En las calles un montón de coches Kia. Otro gran cambio es que en el hotel ya tenemos wifi 24 hrs en las habitaciones. Antes nos daban 1 hora por día. Sólo te podías conectar en el lobby y con suerte funcionaba. Es más cómoda la estancia pero a la vez ha perdido un poco de encanto, de sabor. Estando en el hotel me siento como si estuviera en cualquier sitio de Europa. Pero no hay que confundirse. Saliendo a la calle invaden las impresiones. Es todo ruido, color, olor. La Habana en su esencia.

La Universidad

Clase de gimnasia en una plaza.

En uno de estos viajes tuve la suerte de ir con compañeros que querían salir del hotel y de Habana para conocer más. Nos fuimos de excursión. Reservamos un guía con coche y pasamos un día entero turisteando.

Fuimos a “Fusterlandia”. Un artista, José Rodriguez Fuster, que está decorando todo su pueblo en homenaje a Gaudí. También está muy influenciado por Dalí y Picasso. Muy bonito y colorido. Se veían futuros proyectos marcados en los muros de los vecinos. El pueblo es una obra de arte en construcción.

Luego fuimos a refrescarnos con un café cubano en Soroa. ¡Buenísimo el café! Paisajes bellísimos y una tranquilidad increíble. Aquí vivió Polo Montañés, un cantautor legendario en Cuba. Visitamos su casa mueso y su hermano nos contó anécdotas.

De aquí nos fuimos a una cascada para refrescarnos que hacía mucho, mucho calor. Nota a mi misma; “Échate protección contra los mosquitos ANTES de meterte en el bosque”. No lo hice y salí con una buena cantidad de picaduras. Se pusieron finos los mosquitos jajaja ¡Tuve la inmensa suerte de ver un colibrí de un azul radiante! Hizo que me olvidará de todas las picaduras por un momento. ¡Precioso y tan chiquitito! Imposible sacarle foto con el móvil.

Ya nos tocó un trayecto más largo en el coche…

…en coche! No con caballo y carrito por suerte.

Aquí se secan las hojas de tabaco.

Tardamos unas horas en llegar a Viñales. Pueblo muy turístico pero encantador.

En Viñales comimos pollo al carbón acompañado de 3 tipos de arroz, frijoles, ensalada y fruta. De entrante nos sirvieron una sopa de fideos. No pudimos comernos ni la cuarta parte de todo.

Se nos hizo tarde y llegamos después del atardecer a La Habana nuevamente.

Vista de La Habana desde mi habitación en el hotel.

Cuba tiene mucho que ofrecer. Parajes naturales impresionantes, comida increíble y calidez humana. Es todo muy intenso y vuelvo muy cansada, emocional- y energéticamente. Pero vale la pena una visita. Recomiendo salir de La Habana. Es muy diferente, se vuelve atrás en el tiempo y todavía se puede vivir lo que ha sido Cuba los últimos 60 años.

Gracias por acompañarme en esta aventura. Hay más que contar pero lo dejo para otra entrada.

Pájaro migratorio

Creo que en una vida anterior fui un pájaro migratorio. Es lo que tiene tener alas.

Con cada temporada voy cambiando de base. Me ha tocado vivir en Creta y Mallorca gracias a eso. Me causa un poco de ansiedad cada vez que hago las maletas. Es el despedirse de los amigos, madre, gata, dependiendo de donde estoy y donde voy. A la vez soy afortunada porque tengo a mis amigos, mi familia elegida, en todas mis bases. Es una mezcla de pena por irme y dejar a unos y alegría por volver a ver a otros. Este invierno, por primera vez, me toca base Madrid. Voy a aprovechar para conocer la ciudad y sus alrededores. Quiero hacer senderismo y el echo de poder recorrer en coche y que no se acabe la tierra firme después de 1 hora me hace ilusión jajaja tantos años viviendo en islas…aunque echaré de menos al mar. También voy a aprovechar de reconectar con amig@s que viven en Madrid que no he visto en mucho tiempo. Lo que me tiene un poco dudosa es el clima. Ya en Mallorca he pasado frío. En Madrid me tocará un invierno de verdad. Desde que me fui a Gran Canaria en el año 2000 (!) no he vivido un invierno invierno. Yo no llevo muy bien el frío, como ya sabrás. Lo que va a compensar son los vuelos. Desde Madrid tenemos destinos en el Caribe. Ya se lo que estás pensando y en ningún momento me he quejado 😊 Me siento afortunada. Además va a ser casi como empezar en una empresa nueva. Destinos nuevos con pasajeros españoles mayoritariamente (suelo llevar a escandinavos), servicio diferente y muchos compañeros nuevos que no conozco todavía. Está muy bien salir de la rutina. Pero podrían subir la temperatura un poco. Bueno, nunca se sabe. Puede que acabe aficionada al esquí, que nunca hice cuando viví en Suecia. De todo se aprende y lo que se seguro es que me adapto bastante fácil. Lo único es el hacer las maletas…que pereza me da.

Como pájaro migratorio voy y vengo bastante a Canarias. Tanto que ya me conocen los compis de Vueling con base Las Palmas. Cada vez que vuelo con ellos es como estar en familia. Les llevo chocolate y ellos me invitan a un café. ¡Que lindo es compartir! Como muchos estamos igual, de balseros, nos cuidamos y mimamos cuando se puede. Ahora en vez de balsear desde Mallorca vía Barcelona iré desde Madrid. No veré a estos chic@s este invierno. Que pena. Pero ya conoceré a los compis que hacen ruta Madrid 😉

Me viene en mente parte de un poema “I rörelse” (En movimiento) de Karin Boye, poetisa y novelista sueca (entre muchas otras cosas), de la primera mitad del siglo pasado. Era una persona muy interesante y creo que sigue siendo muy actual.

Sigue el enlace, y si encuentras alguna de sus obras traducidas a tu idioma por favor, leela.

Bryt upp, bryt upp! Den nya dagen gryr.

Oändligt är vårt stora äventyr.

¡Levanta, levanta! El nuevo día amanece.

Interminable es nuestra gran aventura.

(No he encontrado el poema traducido al castellano. Esta es MI traducción. Espero no haber metido la pata😉)

Buscando inspiración

Hoy no tengo claro que escribir. No se me ocurre nada. No tengo rituales o rutina especial para escribir. Cuando salgo a caminar se me ocurren un montón de cosas que quiero comentar por aquí…pero casi siempre en cuanto llego a casa se me han olvidado. Por lo tanto he pensado que voy a grabar las ideas, título o tema que surgen, en el móvil, para más adelante poder escribir sobre ello. Digo grabar por que es mas fácil cuando camino y no tendría que parar durante mi paseo.

Los días que me inspiro puedo escribir, o por lo menos empezar, varias entradas. ¡Divina inspiración! Pero para esta semana estoy en cero. Estoy estudiando y tengo 2 trabajos que hacer. Claro, ocupa mucho de mi tiempo y acabo sin ganas de escribir más. De momento escribo todo en el móvil y se hace un poco trabajoso. ¡Aún que he descubierto que mi grabadora en el móvil tiene opción de convertir audio a texto! Me ha ahorrado mucho tiempo y nervios. (Me obliga a modular mUy B-I-E-N también o me escribe unas cosas más raras jajaja)

La verdad que la semana pasada no me encontraba ni motivada para estudiar…tuve dos días que estuve totalmente sin energía. Sólo quería dormir. Pensándolo, llevaba unas semanas comiendo muy mal. A base de bocadillos de queso, muchos bollitos de canela (si, estuve en Suecia 😊) y golosinas . Tal cual. El día que me cociné y comí un plato bien preparado sentí como volvía mi energía. ¡La importancia que tiene comer nutritivo y sano! Perdóname cuerpito mío, ya estaré cocinando otra vez.

Para estudiar he encontrado música en YouTube que me ayuda a concentrarme. El vídeo que mas me gusta es de 30 min. Lo encuentro perfecto porque cuando acaba me levanto y estiro el cuerpo para luego seguir otros 30 min. A veces ni me doy cuenta que ha acabado. Ya que lo pienso me buscaré música para cuando quiera escribir. Puede que así se me ilumine y surjan temas. Podría funcionar ¿no? Para estudiar lo mejor para mi es ir a la biblioteca. Ahí no queda otra que meterte en los libros. El ambiente y las otras personas que están estudiando me ayudan a centrarme. ¡Las bibliotecas son un tesoro! Todos deberíamos usarlas más. Cuando tienen un jardín para sentarse y respirar aún más.

Todo el verano han tenido mesas y sillas fuera en el jardín para poder sentarse ahí. “Biblioteca al aire libre”. No lo he usado pero me parece genial. Que fuera un espacio libre de humo, no se podía fumar, me parece genial también. Detrás del edificio se encuentra un árbol ENORME. (Ver primera foto) ¡Es precioso! Si nos pudiera contar lo que ha vivido…

¿Tienes algún truco o rutina para escribir? ¿Qué te inspira a escribir?

Manchester

Cuando el trabajo te da un regalito…24 horas en Manchester, Inglaterra. Nunca había estado ahí y me hacía mucha ilusión poder visitar esta ciudad que fue la cuna de la revolución industrial en el siglo 19 y hoy en día es famosa por el fútbol. Se me quitaron un poco las ganas cuando vi nuestro horario y aún más cuando vi la temperatura. 7°C a medio día y llovizna. Comparando con los cálidos 28°C de Palma con una leve brisa fresquita como que se me venía el invierno encima. Bueno, a mal tiempo buenos planes. Buscando que hacer en Manchester salieron opciones de varios museos. ¡Arreglado! Como todavía tengo mi excelente chaqueta de lluvia que compré en Nueva Zelanda me veía preparada.

Al final no llevé la chaqueta de lluvia. Con 7 grados más vale llevar algo calentito también. En Palma no tengo ropa muy gruesa pero con capas y chaqueta de cuero me las arreglo siempre. Tengo una bufanda/capa de lana Merino que me regalaron hace unos años. ¡Va conmigo a todos lados!

Aterrizamos en Manchester y fue dejar las cosas en el hotel, colgar el uniforme y salir a pasear. Los edificios son una mezcla de estilos. Algunos del siglo 18-19, otros con arquitectura de los años 60 y 70 y torres modernas. No se que adjetivos usar. Algunos sitios eran requetefeos y otros encantadores. El barrio alternativo, que publicaba claramente que lo es, son casas bajas y cuadradas con su encanto inglés.

La Universidad es un mega bloque de ladrillos pero con encanto también.

El centro con sus áreas comerciales no me llamaron la atención para nada. Se sentían algo viejos y gastados, igual que la gente que se veía durmiendo en las calles por ahí. Daba un toque triste y pobre a la ciudad ver tanta gente claramente mal en la calle. Me dio la sensación de que ciertos sectores pueden ser bastante peligrosos aunque no pasó nada cuando estuvimos nosotros. El río y el tranvía atraviesan toda la ciudad.

El parque Picadilly fue una decepción. Nos esperábamos árboles y césped. Un espacio verde. Si le hubieran llamado plaza no hubiese sido una sorpresa ver el espacio de cemento y hormigón que es.

Me quedo con tres lugares de los que vi. La primera tarde fuimos a ver la catedral de Manchester.

Tiene mas de 600 años. La torre en reformas le quitaba un poco de belleza pero si que es bella. Tuvimos la suerte de coincidir con el ensayo del coro. Hizo que nuestra visita fuera bien acompañada de bellas voces. Cuando salimos ya estaba oscureciendo y decidimos cenar pronto. Al lado de la catedral se encuentran los 2 bares más antiguos de la ciudad. The Old Wellington y Sinclair’s Oyster Bar. ¡Datan del siglo 16!

Elegimos el Old Wellington para cenar. Me dio una alegría ver que tenían ginger beer sin alcohol en la carta. ¡Como me gusta! Comimos muy bien también. Cuando salimos ya era noche cerrada y hacia un frío increíble. Volvimos rápidamente al hotel. Dijimos de pasar a tomar algo por el camino al hotel pero el frío no nos animaba mucho.

A las 21.00 estábamos de vuelta en nuestras habitaciones jajaja

El siguiente día encontramos John Rydals Library. ¡Visita obligatoria! Es gratis más encima. La antigua biblioteca de estilo neo-gótico es simplemente mágica. Fue volver en el tiempo. Hoy en día es un museo sobre la vida del magnate industrial John Rydal y la obra de su mujer Enriqueta Agustina Rydal. Ella mandó a construir la biblioteca después de la muerte de su marido. Quiso crear un espacio para que la gente pudiera estudiar. La biblioteca tiene colecciones antiguos y forman un importante legado de la historia de la escritura e imprenta.

Aunque van muchos turistas y tienen visitas guiadas sigue siendo un sitio para estudiar. Había gente sentada con sus portátiles escribiendo, estudiando y leyendo.

Que me hiciera pensar en Hogwarth’s sólo le daba más encanto. (Hogwarth’s es el colegio de magia y hechicería del mundo Harry Potter.) Aplicamos…todavía no hemos recibido respuesta. (Se habrá despistado mi búho.)

Almorzamos en el Corn Exchange. Un edificio antiguo que se ha reformado para albergar muchos restaurantes. Después de discutir que comer un rato la lotería decidió que fuera comida vietnamita. ¡Buenísimo! y nuestra camarera alicantina muy simpática. Después de comer cada uno fue por su lado. Yo volví al hotel por que cerca de ahí había visto que había una cafetería especial, The Cat Cafe. ¡Si! Una cafetería con gatos. ¡Un paraíso! Si te gustan los gatos claro. Pero llegué y estaba cerrado. Plop que pena me dio…tenia ganas de ver como sería eso y pasar un rato con los peludos. Bueno, ya volví a mi habitación.

Nos recogían a las 23.00 para ir al aeropuerto. A las 4 de la mañana aterrizamos en Valencia. El vuelo muy tranquilo y el servicio muy sencillo pero que paliza con ese horario. También era un poco triste porque nuestro comandante hacia su último vuelo con nosotros. Nosotras nos quedábamos en Valencia y los pilotos llevaban el avión a Canarias. Le habíamos hecho un regalito que le dimos justo antes de bajar del avión.

Habíamos llevado al equipo juvenil del Valencia que jugaban y a el le encanta el fútbol. ¿Qué iba a ser el regalo? Por supuesto una camiseta del Manchester United como recuerdo de su viaje a Manchester con nosotros. Nosotras nos llevamos un resfriado casi todas como recuerdo jajaja aunque tuvimos suerte y no llovió. Incluso salió el sol un momento.

¡Mucha suerte compañero! Nos veremos entre las nubes. 😊